John Ackerman
Segunda edición de La ‪#MarchaYoSoy132‬ en la Estela de Luz. Llegó al ángel de la independencia para terminar en Televisa Chapultepec. En contra del regreso del PRI con Enrique Peña Nieto, y la manipulación mediática de Televisa y aledaños. Foto: Javier Armas/Flickr

De las urnas a las audiencias

Proceso, 9 de diciembre, 2018

Por: John M. Ackerman (@JohnMAckerman)

 

 

El perfecto complemento a la rebelión pacífica del pueblo mexicano en las urnas el pasado 1 de julio sería la revolución de las audiencias de los medios de comunicación. Así como no fue necesario tomar las armas para generar un nuevo régimen político, tampoco se requiere cancelar las concesiones de los grandes consorcios mediáticos para democratizar al periodismo nacional. Para transformar el panorama es suficiente con que cada uno de nosotros ejerzamos todos los días nuestras preferencias a favor de una información confiable y plural.

El poder de Televisa, y de los otros grandes consorcios mediáticos, no es resultado de la operación del libre mercado o de la libertad de expresión, sino del control estatal y de los privilegios gubernamentales. Durante el sexenio pasado, Enrique Peña Nieto gastó más de 50 mil millones de pesos en publicidad oficial. De acuerdo con los estudios de la organización civil Fundar, 40% de ese gasto llegó a solamente diez de las 1,433 empresas mediáticas que operan en el país. Televisa y TV Azteca juntos recibieron 30%. Y estas cifras no incluyen la indignante corrupción informativa que también existe al nivel estatal, donde gobernadores derrochan enormes cantidades de dinero público a favor de coberturas mediáticas favorables.

Andrés Manuel López Obrador ha anunciado que reducirá drásticamente el gasto público en publicidad. Habrá un recorte de más de 50% en este rubro. Además, el Jefe de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez, afirma que este recurso se distribuirá de manera mucho más equitativa y equilibrada, incluyendo las radios comunitarias y los medios alternativos.

Rueda de Prensa de Andrés Manuel López Obrador. Foto: Especial

El nuevo gobierno también dará un fuerte impulso a los medios públicos. Se creará una nueva Coordinación General de Medios Públicos para potenciar y coordinar la muy importante labor de medios como Canal 11, Canal 22, Radio Educación, IMER, y Notimex, entre otros. El nuevo Presidente ha aclarado que no se trata de convertir estos medios en voceros del gobierno en turno, sino de fortalecerlos como verdaderos medios públicos que abren la puerta a la más amplia pluralidad de voces.

López Obrador también se ha comprometido con garantizar el acceso universal y gratuito al internet en todo el país. En muchas regiones la televisión abierta sigue siendo la única fuente de información disponible. Con internet para todos los ciudadanos podrán elegir mucho más libremente dónde y con quiénes se informan.

Así que los medios de comunicación privados tendrán que aprender rápidamente a convivir con las reglas del libre mercado y la competencia mediática. Si quieren sobrevivir, deben generar nuevos contenidos más confiables y formatos más plurales capaces de retener la atención de una audiencia mexicana cada vez más demandante y consciente, tal y como lo anticipó Jenaro Villamil desde el año pasado en su importante libro La rebelión de las audiencias.

Segunda edición de La ‪#MarchaYoSoy132‬ en la Estela de Luz. Llegó al ángel de la independencia para terminar en Televisa Chapultepec. En contra del regreso del PRI con Enrique Peña Nieto, y la manipulación mediática de Televisa y aledaños. Foto: Javier Armas/Flickr

Este nuevo contexto es lo que explica tanto la llegada de Carmen Aristegui como la salida de Carlos Loret de Mola de Grupo Radio Centro. Aristegui no es de ninguna manera una aplaudidora ciega de López Obrador. La periodista ha ganado a pulso su gran prestigio a partir de décadas de trabajo sumamente profesional a favor de la verdad y la pluralidad. Su contratación por la radiodifusora responde al hecho de que México ya no es gobernado por un Presidente de la República intolerante y autoritario que censura las voces disidentes. Al contrario, López Obrador promueve la libertad de expresión y está a favor de que se prioricen tanto los criterios del libre mercado, Aristegui es una apuesta lucrativa para cualquier medio, como la voluntad de las audiencias.

Es absurdo alegar censura en el caso de Loret de Mola. Las tendencias en las mediciones de audiencia de su programa Sin Anestesia no eran positivas. Aun así, Radio Centro quiso retener sus servicios a partir de una renegociación de su contrato, tal y como se logró con el importante programa de Sergio Sarmiento y Guadalupe Juárez. Pero Loret prefirió hacer berrinche en lugar de aceptar las nuevas condiciones. Sus posibilidades de contratación futuras con algún otro medio no dependerán de la venia del Presidente de la República sino de la capacidad del periodista de asumir con humildad las lecciones del libre mercado resultado del nuevo momento democrático que se vive en la nación.

Ahora bien, se facilitaría enormemente la necesaria rebelión de las audiencias si los grupos parlamentarios de Morena en el Congreso de la Unión también pusieran manos a la obra para reformar la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión. Recordemos como en 2013 el Congreso de la Unión se vio obligado por la presión social, articulada con particular fuerza por el movimiento #YoSoy132, a aprobar una reforma constitucional en materia de medios de comunicación. Esa reforma implicó un avance importante en varias materias, incluyendo el fortalecimiento de los medios públicos, indígenas y comunitarios, la prohibición de los monopolios, los derechos de la audiencia, y mayor autonomía legal para el órgano regulador del sector.

Protesta afuera de las instalaciones de Milenio. Foto: Gabriel Saldaña/Flickr

Sin embargo, las modificaciones a las leyes secundarias correspondientes dejaron mucho que desear ya que fueron redactados con la activa participación de los abogados de Televisa. Ello explica porque aun después de las reformas continuamos hoy en un contexto mediático muy similar al pasado. Televisa sigue como la empresa dominante en el sector, concentrando 70 por ciento de la audiencia nacional, 65 por ciento de las concesiones de televisión abierta, 55 por ciento de la televisión por cable, 80 por ciento de televisión satelital y 90 por ciento de los contenidos audiovisuales, de acuerdo con datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones. Y el nuevo canal de televisión, de Grupo Imagen, en lugar de revolucionar las formas de comunicación ha terminado reproduciendo el mismo modelo periodístico de Televisa.

El éxito de la Cuarta Transformación no sólo depende de las acciones del nuevo Presidente o de las instituciones públicas, sino también de las acciones de cada uno de nosotros. Así como votamos el pasado primero de julio, continuemos expresando nuestras preferencias todos los días con nuestras miradas, nuestros oídos y nuestras pantallas.

Publicado originalmente en Proceso No. 2197, P. 42, 9 de Diciembre, 2018.
John M. Ackerman

John M. Ackerman

Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Escritor y activista. Doctor en Sociología Política y Doctor en Derecho Constitucional.

Comentarios

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  • BUEN ARTÍCULO DOC, EXISTE EL DERECHO DE LAS AUDIENCIAS, QUE SE VERÁ FORTALECIDO CON ANDRÉS MANUEL, ADEMÁS TELEVISA Y LOS AZTECOS SIRVEN PARA ENAJENAR LA OPINIÓN DE LA RAZA, ABURRIRSE Y DORMIRSE

  • Es muy cierto el planteamiento que hace en relación a modificar desde el Congreso la Ley de Telecomunicaciones pero tambies sería muy interesante atraer a la población con una serie de progranas atractivos, culturales, documentales cortos…en lo personal le digo que incluso la televisión de paga no ofrece programas que valgan la pena, solo se salvan, para mí gusto, canal 11, 22 y TVUNAM. Que no dejen la temporada de “El Chamuco”. Gracias.

  • Felicidades Dr. Ackerman, eres un gran luchador social.
    Ojalá nos dieras a conocer tu postura sobre la ley de remuneraciones y los altos salarios del poder judicial y suprema corte.
    Qué podemos hacer desde abajo para contrarrestar las acciones de éste poder que se asume como intocable y que históricamente no ha sido imparcial y se arrodilla ante el ejecutivo sin importarle el daño que provoca al pueblo. Allí está el claro ejemplo de cómo habían dictaminado hace tiempo estar a favor de la Ley de Seguridad Interior.

  • Poco a poco ira desapareciendo la funcion informativa de las televisoras pues estan en una gran desventajas ante las redes, y es el hecho que en las redes nos comunicamos, nos organizamos, investigmos,debatimos, aceptamos o desechamos la información.

  • No se ve todavía que el responsable de la comunicación social entienda la materia de este modo, doctor Ackerman. Los anuncios que han difundido los medios “mainstream” son iguales, salvo los colores y la tipografía, que los del antiguo régimen: contenidos emocionales, cero información objetiva, nada que oriente hacia la solidaridad y, menos aún, a la responsabilidad de las audiencias. Esperemos que no tarde en darse cuenta de que la cuarta transformación implica también un uso nuevo de la comunicación colectiva.

  • JOHN M..ACKERMAN, ME GUSTARÍA QUE COMENTARAS PORQUÉ YA NO SE LES ESTA DANDO A LOS VIEJITOS SU PENSIÓN DE 1 200 CADA DOS ,Y QUE VAN A HACER CON LOS ENFERMOS DEL SEGURO POPULAR, QUE MAL QUE BIEN, HABÍA ALGÚN CONSUELO. LO QUITARON DE UN GOLPE EL 14 DE DICIEMBRE ACTUAL Y NO SE SABE NADA EN CONCRETO. RECUERDEN QUE LAS PENSIONES SON SAGRADAS Y NO DEBEN FALTAR POR NINGU NA CONSECUENCIA POLÍTICA. EN ESTE MOMENTO EN LUGAR DE PENSIONES SE HAN CONVERTIDO EN TENSIONES.

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