John Ackerman

INE se ha convertido en un partido de oposición

Videocolumna, RT en español, 18 de febrero, 2020

Las autoridades electorales deben ser ‘imparciales’ y defender la democracia y la pluralidad, ¿verdad? Pues no siempre ocurre así. En México, por ejemplo, el Instituto Nacional Electoral se ha convertido en un partido de oposición que milita abiertamente en contra de la democracia y del presidente de la República.

El pasado jueves, 6 de febrero, el presidente del Instituto Nacional Electoral o INE, Lorenzo Córdova, convocó de sorpresa a una sesión extraordinaria del Consejo General para dar un clásico ‘madruguete’. De manera ilegal, adelantó dos meses la reelección del secretario ejecutivo del Instituto, Edmundo Jacobo, un personaje que ha estado en ese cargo de manera ininterrumpida desde 2008 y ahora estará hasta 2026: ¡18 años consecutivos! Es que Lorenzo tiene miedo. Tiene miedo de que los cuatro nuevos consejeros electorales, que serán nombrados por la Cámara de Diputados en las próximas Semanas, modificarán el balance del Consejo General a favor de la democracia, la pluralidad y el profesionalismo. Tiene miedo de que ya no será el rey de la impunidad y el fraude electoral. Tiene miedo de que ya no podrá utilizar la máxima autoridad administrativa en materia electoral para sus fines personales y políticos. Tiene razón Roberto Ruiz, uno de los únicos consejeros electorales que criticó y votó en contra de la trampa de Lorenzo.

Ahora bien, esta última triquiñuela no es la primera acción que genera una profunda desconfianza ciudadana en los consejeros electorales actuales. Por ejemplo, hace unos días el presidente Andrés Manuel López Obrador nos recordó sobre cómo Lorenzo Córdova y otro consejero electoral, Ciro Murayama, organizaron el famoso desplegado de ‘intelectuales’ que avaló el fraude electoral de 2006 en que Felipe Calderón se robó la Presidencia.

Pero, en lugar de ofrecer disculpas, el consejero Murayama decidió responder presumiendo a los cuatro vientos su vergonzosa participación en aquel capítulo oscuro de nuestro pasado electoral.

Murayama presume porque, en realidad, no ha cambiado nada en el INE.

Así como antes facilitaron el fraude de 2006, ahora los consejeros se preparan para avalarle otro fraude al mismo Calderón con el próximo aval de su nuevo partido, México Libre, a pesar de las múltiples irregularidades denunciadas durante el proceso de formación de esta nueva agrupación política.

Recordemos también cómo en las elecciones presidenciales de 2012 el Instituto Electoral hizo la vista gorda frente al masivo operativo de lavado y triangulación internacional de recursos hacia la campaña de Enrique Peña Nieto. Las acusaciones tanto de financiamiento ilegal de parte del grupo financiero Monex como de sobornos de la empresa constructora Odebrecht han quedado en la más absoluta impunidad en materia electoral. Este dinero ilícito se utilizó para controlar los medios de comunicación y, también, para organizar “uno de los operativos de compra y coacción del voto más grandes en la historia”, de acuerdo con expertos en la materia.

En las más recientes elecciones presidenciales de 2018 los consejeros tampoco fueron precisamente neutrales. Dejaron pasar innumerables irregularidades cometidas por los opositores a López Obrador, incluyendo una enorme campaña de guerra sucia en las redes sociales. Además, Murayama y Córdova intentaron imponer una espuria multa de 197 millones de pesos [más 10 millones de dólares] al Partido Morena por las donaciones solidarias realizadas por ciudadanos al fideicomiso por los demás a favor de los damnificados del terremoto de 2017. El maquiavélico plan era contar con elementos para poder anular el triunfo de López Obrador, pero el margen de victoria era tan grande que fracasaron estrepitosamente en el intento.

La victoria ciudadana de 2018 no fue gracias al INE, sino a pesar de su activa complicidad con el fraude electoral y el viejo régimen. Mientras se mantienen los mismos consejeros electorales seguiremos enfrentando los mismos problemas y obstáculos para la transformación de la Nación. La buena noticia es que el próximo nombramiento de cuatro nuevos consejeros constituye una oportunidad de oro para cambiar la correlación de fuerzas en el INE y, así, arrancar de raíz el viejo sistema de fraude institucionalizado. ¿Este relato de organismos electorales traicioneros les suena familiar para otros países en América Latina? ¡Cuéntenos sus experiencias!

John M. Ackerman

John M. Ackerman

Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Escritor y activista. Doctor en Sociología Política y Doctor en Derecho Constitucional.

Comentarios

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  • me gustaría señor akerrman leer una investigación de su buen periodismo sobre los dichos de la presidenta de morena yeicol si está apoyando a priístas en las candidaturas de morena , saludos

  • Totalmente de acuerdo con usted Sr. Ackerman, así como nuestro Presidente esta rompiendo con muchos vicios y corrupción, el INE tiene adaptarse a esta nueva mentalidad de Gobernar, ya no queremos ni vamos a tolerar que recurran a las viejas artimañas para favorecer a los partidos políticos que son corruptos.

  • Que no canten victoria en las proximas elecciones TODO México arrasara con estas lacras y ojala el presidente ordene decretos en contra de estas anguilas todo Mexico se o agradecera y no sera tomado a mal…….

  • Por artículos como este, cada vez será más difícil para el INE realizar otro fraude, ya que el pueblo de México está más despierto que nunca. El INE ahora está más vigilado por los ciudadanos, y pobre de ellos si menosprecian al pueblo de México.

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