Rodrigo Murray no es solo un gran actor, es un maestro que habita el escenario como si fuera una necesidad vital.
El pasado domingo en Diálogos por la democracia, hablamos de su trayectoria como actor y de la profunda pasión que siente por el teatro, un espacio que describe como una descarga de adrenalina constante y una experiencia viva.
Reflexionamos sobre su más reciente monólogo “Leonardo”, una obra que le tomó más de 12 años de investigación, en la que no solo aborda la vida de Da Vinci, sino que también busca bajarlo del pedestal y reconocerlo como un ser humano.
Recordamos el impacto de “Amores perros”, una película que marcó un antes y un después en su carrera y en el cine mexicano, la cual sigue vigente por su forma de retratar al ser humano.
Te invito a ver el diálogo completo aquí





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